JP Maunes: Poniendo la accesibilidad y la inclusión en el centro en las Filipinas

En abril del 2016, JP Maunes se convirtió en un personaje famoso en Filipinas, cuando durante un debate presidencial acalorado, realizó la interpretación en lengua de señas, y provocó que varias personalidades de los medios lo nombraran a él como ganador. Memes con las manos agotadas de JP estallando en llamas se volvieron virales en Facebook. Se convirtió en un héroe, a pesar de que años atrás la lengua de señas y muchos otros mecanismos para la inclusión de las personas con discapacidad estaban totalmente ausentes del discurso público. Hoy en día, gracias al trabajo pionero de JP, un reconocido senador ha patrocinado una ley nacional que exige la interpretación del lenguaje de señas en las noticias de la televisión, y la policía ha empezado a incorporar intérpretes para ayudar a abordar el problema de la impunidad de los crímenes contra la comunidad sorda.
 
El trabajo de JP que apunta a cambiar la mentalidad de la sociedad Filipina respecto a la inclusión de las personas con discapacidad comenzó cuando era un adolescente, mientras crecía en la región central de Visayas, en las Filipinas. Su mejor amigo de la escuela secundaria, Peter Paul, era sordo. Se conocieron jugando al baloncesto y JP se esforzó mucho para aprender a comunicarse con él. Esa sensibilidad la aprendió de su madre, quien era médica con una discapacidad física, y trabajaba para curar a las personas con discapacidad en las comunidades rurales.
 
Cuando JP comenzó a estudiar enfermería a los 17 años, ninguno de los otros estudiantes había tenido experiencia trabajando con sordos. JP vio que había una clara necesidad de intérpretes de lengua de señas en los centros de salud, comisarías e incluso en los tribunales de toda la ciudad de Cebú. Fue así como creó un programa para capacitar a voluntarios como intérpretes para sordos que estaban "de guardia" para las agencias locales. Con el paso de los años, JP formalizó este trabajo a través de la organización de Filipinas de Servicios Accesibles para Sordos y enfrentó el sorprendentemente alto porcentaje de abuso sexual y físico que padecían las mujeres y los menores sordos en Filipinas. De esta manera, buscó impulsar un cambio importante en la aplicación de la ley y el sistema judicial, que ahora demanda la formación de su propio personal de maestros sordos para incorporar la interpretación y otros mecanismos de inclusión para personas con discapacidad en su trabajo diario. JP no sólo está proporcionando el acceso a la información y la justicia a las personas con discapacidad, sino que también les da la oportunidad de reconocerse como líderes capaces de impulsar este cambio.
 
Para JP, haber comenzado este trabajo tan importante durante su adolescencia no fue fácil. A pesar de que su familia lo había ayudado a empatizar con las personas con discapacidad, él se crió en un ambiente donde los jóvenes eran vistos pero no escuchados. Se le dijo que fuera a la escuela y consiguiera un buen trabajo y que no perdiera su tiempo en su programa de voluntariado de lengua de señas. Él sentía que no tenía voz y que era invisible, tal vez no muy diferente a aquellos cuya voz había sido excluida debido a su discapacidad. Pero el director de una escuela local de sordos alentó a JP a poner en marcha su idea con los jóvenes en un grupo juvenil local, que sembraría el trabajo que está cambiando hoy la manera de pensar en Filipinas sobre la inclusión de la discapacidad.
 
Con las elecciones ya en el pasado, las fotos de las manos de JP en llamas ya no están en los encabezados de las noticias de todo el mundo. Pero su determinación sigue intacta para garantizar que Filipinas se convierta en un lugar donde todas las personas sean totalmente capaces de participar, y sus ganas de superarse son aún más profundas. El cambio está sucediendo cada vez más rápido y las soluciones positivas deben superar a los problemas. Los jóvenes, particularmente aquellos con discapacidades, pueden ser la clave para aportar a la solución de los problemas que enfrentan y JP está comprometido a ayudarlos a encontrar su propio poder.